El Hereje
Miguel Delibes.
Ediciones Destino
Colección Ancora y Delfín
495, páginas.


Cipriano Salcedo, hijo de don Bernardo Salcedo y doña Catalina Bustamante, se transforma en el protagonista de la historia al quedar huérfano de madre al momento de nacer en Valladolid. Ese mismo año, 1517, Martín Lutero fija sus noventa y cinco tesis contra las indulgencias en la puerta de la iglesia de Wittenberg, acontecimiento que provocará el cisma de la Iglesia Romana de Occidente. En medio de estos acontecimientos comienza la vida del huérfano Cipriano, quien con los años no tardará en pasarse a la iglesia Luterana hasta ser condenado por hereje a morir quemado junto a los demás de su misma secta.
La novela tiene la particularidad de la morosidad, característica fundamental en la novela de corte clásico. Miguel Delibes nos pone al corriente de una historia entretenida basada en el artificio de la palabra, de lo bien contado, sin esos grandes aspavientos que caracterizan a la novela española de los últimos años, donde como lectores reconocemos de antemano el artificio, y la obsesión del escritor por meternos su historia a toda costa. En El Hereje, es todavía nuestra propia curiosidad la que nos induce a seguir adelante. La pureza del lenguaje, su claridad explicativa, es un lujo que hoy por hoy pocos narradores son capaces de lucir. Miguel Delibes nos convence con su historia sin necesidad de otro artificio que no sea el del buen uso de las palabras.
La vida de Cipriano Salcedo, que conocemos desde su nacimiento hasta su misma muerte, nos lleva a conocer Valladolid en la época de Carlos V, sus gentes, sus costumbres y sus paisajes. Pero, fundamentalmente, la intimidad espiritual de los hombres de esa época, y concretamente, la de su protagonista. Las dudas, las reflexiones de Salcedo, son traspasadas al lector, haciéndolo parte también de la historia.
En esta novela llama la atención la distancia del narrador con lo narrado, la libertad que entrega a sus personajes, y sobre todo, la categoría de héroes que les otorga. En este sentido, es una novela que reivindica al género humano, sin caer en la caricatura que caracteriza a la novela de nuestro días. Miguel Delibes nos entrega la vida de un hombre para que nosotros los lectores juzguemos, pensemos, valoremos de acuerdo a nuestro propio juicio. Asunto que, no deja de ser un gran logro , acostumbrados como estamos en estos tiempos a que las novelas lo digieran todo antes que nosotr.os.

Miguel de Loyola
Stgo, octubre del 2002