Reclamo

Le gritaba y gritaba a la caja roja, se suponía que al otro lado del supuesto intercomunicador alguien debía responder, pero nada.

! Creen que no se lo que quieren ¡
! Creen que no los conozco ¡

Los transeúntes pasaban mirando al tipo como si estuviera loco, él seguía tratando de que alguien le respondiera del otro lado. Parecía un loquito más de Ahumada, y en realidad a los ojos de cualquiera estaba bastante loco.
Yo solo lo observe un momento, me limite a observar la soledad de ese hombre, mientras seguía gritándole al botón de pánico.

Mi Novia.

Llevaba más de media hora de retraso esa mañana, siempre era puntual. Nos juntábamos en la misma estación de metro todos los días. Si no llegaba dentro de los próximos minutos tendría que irme solo. Era rubia, alta, de ojos verdes y siempre estaba alegre, era sin duda la mina más rica que yo había visto en mi vida.

Lamentablemente ese día parece no iba a aparecer. Yo nunca le había hablado, pero ya era como mi novia ya que viajábamos siempre el mismo trayecto en el metro. Si mañana aparecía la iba a regañar por dejarme plantado ese día.